Hobbiton

Hobbiton!

Hola, colgué. Como siempre. A mi defensa tengo un motivo muy válido para no haber escrito nada: no tenía ganas. No me gusta escribir forzado y si no hay ganas, no hay ganas. Y no me paga nadie, esto no es laburo.

Esta es una entrega especial, este capítulo va a tratar de un lugar muy increible que se llama Hobbiton.

Hobbiton, o la comarca. El lugar no es real claramente ya que los hobbitses no existen, es el set de filmación de las películas y cuando filmaron “El Hobbit” decidieron dejarlo ahí porque claramente es un imán de dinero. Por lugares como este como arroz y fideos todos los días, para poder ahorrar y disfrutarlos. Reservo la entrada y el día indicado voy a Matamata con todas las expectativas por las nubes. Al llegar noto algo esperable: una cantidad absurda de turistas

Todavía no entiendo bien por que odio a los turistas si soy uno de ellos. Pero los odio.

En fin, me dan el ticket, viene un bondi a buscarnos, y encaramos para la comarca. Cuenta a leyenda que Peter Jackson vio ese campo desde un helicóptero y al toque se dio cuenta que la descripción de los libros encajaba perfecta. Y no le erro. Al llegar ves las colinas que, como si estuviesen armadas a mano, forman el contorno de la comarca. Colinas de un verde único, brillante como pocos.

Al empezar el tour (porque es un tour guiado pedorro) entramos a la comarca por el famoso pasillo y llegamos a una huerta.

La huerta es real y le dan laburo a un par de flacos para que la mantengan todo el año, y para que tengan el beneficio de poder decir “yo laburo en la comarca”. Alrededor de la huerta están las madrigueras, las casitas de los hobbits. Y no son todas iguales, hay tamaño persona normal y modelos hechos para la altura de un hobbit, pero recordemos, los hobbits no existen. Es para que cuando Gandalf camine por ahí la cosa tenga sentido.

El recorrido sigue, ves un par de casas mas, y arriba de todo esta la gran atracción: la casa de Frodo. Tamaño real. Que no tiene nada adentro porque para eso existen los efectos especiales, pero por afuera es genial.

Y seguís, ves la casa de Sam, el parque con el árbol donde hicieron alta joda (la joda fue real, y la hicieron en 3 días de filmación, y con alcohol y comida reales para todos los actores secundarios. Joda joda) y seguís caminando y viendo maravillas, gente que labura ahí, y muchos pero muchos turistas sacando fotos.

La visita guiada termina en la cantina del dragón verde donde te invitan una birra. Pero no es cualquier birra, es birra de hobbiton. Y la pedí negra como corresponde, porque no soy ningún cagón. La cantina es quizás el lugar mas impactante (a mi gusto) de todo el recorrido. Porque es real. Entras y esta todo ambientado estilo medieval, bien señor de los anillos, con una calidad y atención al detalle esperable de una atracción turística de esta magnitud

El viaje termina volviendo en el mismo bondi que te lleva, un poco desilusionado por lo rápido que pasa el tiempo, y porque no te podes quedar a vivir ahí. Pero fui muy feliz, es como cumplir un pequeño sueño, tachar un objetivo de la lista: “tomarme una birra en Hobbiton”.

Y a la vuelta pase por el lugar de giladitas que venden. Que no compre nada porque te rompen el culo y siempre esta el dilema de “o compro eso o como una semana”.

Y después de esto sigo viaje para el norte. Mas al norte.