El norte

Continuando con esta historia, sigo buscando el norte.

Terminando con el Wwoofing, mi nuevo objetivo en la mira es recorrer la península de Coromandel (y voy a meter quinta a fondo porque estoy muy atrasado con esta historia y me quiero poner al día).

Coromandel es hermoso, mucha vegetación, playas vacías, gente hippie por un lado y gente con mucha plata por el otro. Pego toda la vuelta rodeando cada una de las playas que cruzo, pero lamentablemente esta bastante fresco y solamente me queda apreciar las playas desde, bueno, la playa. De todas formas cada lugar es diferente y hermoso a su manera, no hay quejas para hacer.

Playita
Y mas mar. Tengan en cuenta que voy rodeando el país, me cansé de ver mar.
Arriba
Ranchando
Nada que ver, pero es la casa mas Sims que vi en mi vida. Fijate, tiene hasta la estatua ahí a la izquierda.

Para destacar esta la “Hot Water Beach”. Es una playa, que como lo dice el nombre (ya aprendimos que no son muy creativos con los mismos), tiene aguas termales a relativamente poca profundidad. Cuando la marea baja, todo el mundo corre hacia la playa, pala en mano, y cava su propio “Spa” para disfrutar el rato.

Bajo del auto, agarro la pala, y a cavar el pozo!!!… Ah, la marea es alta. Un capo, me olvide de ver la tabla de mareas.

Esta todo bien

¿Qué aprendimos hoy? La planificación sirve.

Después de recorrer Coromandel, tengo que seguir para el norte. Porque si.

Algo importante de los objetivos: no solo es importante tenerlos, en algún punto de la travesía es importante preguntarse “¿por qué tengo ese objetivo?”. Nunca me pregunte eso.

Camino hacia el norte tengo que pasar de nuevo por Auckland, el Capital Federal de NZ sin trapitos ni corrupción. Y de tan parecido que es a Capital Federal solamente estoy ahí 1 día, porque no vine a hacer trámites, esperar en colas, perder tiempo en el tránsito, ni ver gente. Sobre todo no vine a ver gente.

Habiendo dejado Auckland detrás ya me siento automáticamente más feliz. El próximo lugar en la lista esta bastante mas al norte, Waipu. Después del viaje y de la noche bajo las estrellas, voy a recorrer las cuevas. Estas cuevas tienen esas larvas bioluminiscentes que brillan en la oscuridad, y estar encerrado bajo toneladas de roca en plena oscuridad tiene cierto atractivo. Siempre supuse ser un poco claustrofóbico, pero por el contrario lo único que sentí estando sentado ahí adentro fue tranquilidad. Claramente si hay un derrumbe y no logro salir muy probablemente muera de hambre, o desangrado si es que alguna roca atrapa alguna de mis extremidades PERO NO HAY QUE PENSAR ESAS COSAS CUANDO ESTAS AHÍ ADENTRO.

Entrada a las cuevas
La cueva! Fotografiada por alguien que no tiene idea
La mas puta idea
No te digo? No se si se llega a ver, son los bichitos bioluminiscentes. Si no se ve, imaginenselos

Saliendo de las cuevas, hago una parada táctica en un lugar con bunkers y cosas por el estilo de la segunda guerra mundial. Para destacar, había vacas en celo y me querían pelear. Si, le tuve miedo a vacas, así de bajo caí.

Bunker
La pandilla buscando bardo

De lo profundo de las cuevas, paso a lo alto de los montes Aubrey y Manaia. Muy bonitos, desde uno podes ver el otro. Las caminatas son bastante fáciles y lo disfruto un montón.

Aubrey!
Manaia desde el Aubrey
Mount Manaia
Mount Aubrey desde el Manaia

Y de nuevo a lo profundo de otras cuevas. Abbey caves, no tan impresionantes como la primera pero igual de piolas porque son cuevas y las cuevas son piolas.

Holis
De nuevo, no se ve? Bueno googleenlo que se yo

De ahí sigo un poco mas al norte, y cuando la marea es baja (y esta vez lo fue), llegue a Mermaid Pools. Es un lugar muy especial, cuando la marea baja se forman piletas de agua salada de color esmeralda. Honestamente es uno de los lugares mas bonitos que vi en todo el viaje, no me quería ir. Tampoco me metí al agua porque estaba helada, pero igual, disfrute de uno de los lugares mas bonitos. Siempre hay un riesgo de que el mar se enoje, venga una ola y te destruya contra las piedras filosas. Pero eso no paso evidentemente.

Lugar bonito si los hay
La pileta de las sirenas

Y mas al norte todavía, sin rumbo alguno hasta llegar a Elliot Bay, y Russel, dos pueblitos muy pintorescos, con mas playas que no pude disfrutar pero hermosas por igual.

Una vez que llegas a Russell el camino se termina, dejando lugar a dos opciones: te tomas un ferry y cruzas pal otro lado, o das la vuelta en auto y haces como 100k extra. “Ya fue, los manejo igual”. Resulta ser que el camino era de ripio, que no es nada malo sino que es mas divertido. A menos que pinches una goma.

Pinche una goma.

Así que a poner el repuesto y a manejar bien despacito hasta el próximo pueblo, Paihia. Lamentablemente no había ninguna gomería abierta así que tuve que pasar una noche ahí, al día siguiente compre la rueda, y fin del tramite.

Y para donde seguimos?

Si señores, más al norte, hasta que me caiga al mar.

De camino hasta mi destino no hay muchos lugares que se destaquen, esta Rainbow Falls, la península de Karikari, y una ruta llena de arena por todos lados, con el clima mas ventoso que ví en mi vida, y lluvia esperando a caer.

“Rainbow Falls”, yo no veo ningun arcoiris igual. Me cagaron creo.

Pero llegue.

Al norte.

El cabo Reinga! El punto mas septentrional de Nueva Zelanda. Es el fin del mundo, literal. Viajas por esa ruta viendo médanos y nada raro durante unos cuantos kilómetros, y cuando llegas sentís que se terminó el mapa. Un sendero, un faro, y acantilados abrazados por el mar. Nada mas, nada especial, y a la vez uno de los lugares mas especiales de todos.

El fin del mundo
Pero si queres volver a casa te decimos pa donde arrancar a nadar
El faro

Y listo, esta travesía que llevó algunas semanas terminó con la llegada al norte.

Y ahora, al sur.

Hasta la próxima – vez que me digne a escribir.


P.d.: Estoy escribiendo cosas que pasaron hace un par, porque colgué. Las fotos no se verán muy bien porque no les di tanto amor, pero esta vez se me justifica porque cantidad compensa calidad.

P.d.2: Estoy terminando de escribir esto en navidad, en la navidad más rara que tuve en mi vida. Sin familia, sin amigos, trabajando entre vacas. Una experiencia diferente que te hace valorar lo que tenes cuando lo tenes.