Al sur!

Sigamos un poco más que ya llegamos al norte, y ahora hay que ir pa’ bajo.

Habiendo llegado al norte no queda mucha opción que encarar para el sur, así funcionan las islas. El clima no me acompañó en lo absoluto en estas 2 semanas, por ende pude “disfrutar muy poco”. Por “disfrutar muy poco” entiéndase: disfruté una banda pero no pude meterme al mar, o ver el sol. El primer lugar que no disfruté al máximo fue 90 mile beach, una playa de 90 millas en la que podes manejar. Si no llueve, claro, porque sino no podes manejar. Para evitar el garrón de quedarme clavado en la playa, y de que el mar decida subir a tragarse el auto, esquivo esa travesía.

Ya saben como dicen: mejor pájaro en mano, que auto encallado

Pero lo lindo de la lluvia es que resalta los verdes, y justo me tocaba pasar por los árboles legendarios de NZ. Los Kauris. Claramente, cuando el hombre llego a la isla dejó su huella, y taló a diestra y siniestra hasta que hace algunos años se dieron cuenta de que eso esta mal. Un poco obvio para algunos, para otros no tanto.

Rescatables son el Tane Mahuta, el Kauri mas grande de todos. Papá Kauri.

Y Yakas Kauri, el gigantón que podes abrazar como Lisa Simpson.

Sigo bajando y de nuevo me toca pasar por Auckland, pero por sus alrededores. Y si recuerdan de capítulos anteriores, yo odiaba Auckland, pero ahora me cambió completamente la perspectiva. Es un paraíso del surf, y tiene playas de arena negra que parece barro y todo.

Y una piedra gigante con forma de león a la que te podes subir.

Y el león está en una playa que se llama “Piha”.

Y si, se pronuncia como lo acaban de pronunciar.

Pescador contra el mar
Papá Kauri
El tronco es nueeeeestro
El león en la playa con nombre fálico

Habiendo abandonado Auckland le meto pata pa’ bajo porque el pronóstico dice que Taranaki va a estar decente. Asi que haciendo mucho camino de ripio disfruto el conducir. Paso por Bridal Veil Falls, y manejo por “la carretera del mundo olvidado”. Donde deja de pasar el tren pueblo muere, y queda esto.

El hombre y toneladas de agua (no recuerdo de donde es esto)
Bridal Veil Falls
Ta too abandonao
El mundo olvidado

Una parte muy hermosa del viaje es manejar. Y no me refiero a sacar fotos por el camino, sino simplemente manejar. A mi me gusta, y las rutas son increíbles. Pasas de bosque a montaña a mar, a través de precipicios en rutas de tierras que tienen un solo carril y son doble mano, y es lindo.

Y llegamos a Taranaki, y espero 2 días a que pase la lluvia para ir de caminata. Y no para así que voy igual. Como el clima es una bosta busco una caminata cortita. Llego a la cabaña y decidido a pasar la noche preparo la… me olvide la bolsa de dormir. Esperando una noche incómoda me abrigo con de todo, y al colchón. Cagado de frío me despierto a medianoche, pero miro por la ventana… ¡y el cielo esta despejado! La suerte esta de mi lado y el cielo completamente estrellado. Y me di el gusto de sacarle fotelis.

Y al amanecer también.

Taranaki a la noche
Taranaki al amanecer

Conforme, decido seguir viaje. Y ahora rumbo a Wellington.

Acá algunos lugares que ví:

Y Wellington nomas. Ciudad grande, ciudad capital, pero mas tranquila que Auckland. Me gusta. Hay mil cosas del señor de los anillos, como el estudio de efectos especiales WETA, el rio anduin, Putangirua Pinnacles. Y el minigolf de Carlucci. Si, ya se, no es un paisaje, pero me divertí como niño.

Exposición de la querra de ANZAC en Wellington
Dale perro parate de mano
Foto real de yo pegándole al balón
Ak ranchando en Rivendell
Putangirua pinnacles

Como verán les dejo más fotos que texto acá, se explica solo me parece.

Y después me tomé un ferry hacia la isla sur, y me crucé a mi jefe de los kiwis, y me colgué sacando tantas fotos que me olvide de saludarlo a la bajada y quedé como un sorete.

Desde el ferri

Pero no importa porque no voy a volver nunca más a Nueva Zelanda

O si?